El valor de la esencia

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¡¡Hoy 3 de Diciembre, se celebra el DÍA DE LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL!!

Todos conocemos esas dos palabras, pero la mayoría de la gente, como me pasaba a mi hace un año, no tiene un trato cercano con alguien que tenga discapacidad intelectual. Les ven por la calle o en la televisión y han tenido una breve conversación con ellos alguna vez. Pero nada más.

Hoy es la ocasión perfecta para atravesar por fin ese cristal que nos separa 🙂

¿Qué es exactamente la D.I.?

“Son limitaciones en la función intelectual. Hay muchos tipos y causas diferentes, unas veces se origina antes de nacer o durante el parto, otras veces a causa de una enfermedad en la infancia.”

Sin embargo, no es sólo lo que se lee en un diagnóstico, es mucho más. Hay que conocer a una persona discapacitada para darse cuenta de que esto va realmente de:

  Grandes personas     con un    pequeño problema.

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Una consecuencia directa de la discapacidad, es que te hace desarrollar otras habilidades de una forma extraordinaria. Cuando veo a una persona invidente guiándose por ecolocalización o a un hombre sin extremidades pintar verdaderas obras de arte, me pregunto… ¿sería yo capaz? ¡Son verdaderos héroes!

En el caso de la discapacidad intelectual este hecho no es tan evidente a primera vista. Por eso, si te acercas lo suficiente… te sorprenderás. Te sorprenderás al ver que ellos también han desarrollado un valor que es realmente necesario en la sociedad. Un valor que por desgracia no es tan común como debería.

El primer día que quedé con Marinieves, mi amiga BB, me encontré con algo “diferente”. Todo era natural y sencillo. Sin complicaciones añadidas. Ella me transmitió algo con lo que no estaba acostumbrada a encontrarme. Algo que,  sin saber bien lo que era,  ¡yo también quería tener!

Después de un año que ha sido tan bueno como ese primer día, mi sensación es que he recibido más de lo que he dado. He aprendido a dar importancia a lo que verdaderamente la tiene, a hacer las cosas más fáciles, y a valorar y disfrutar lo que tengo. Al fin he identificado qué fue eso que me llamó tanto la atención el primer día en Marinieves: el poder ver, de frente, la esencia de una persona.

Nobleza y transparencia, sin juicios. Naturalidad de ser realmente quien uno es. Una sensibilidad en peligro de extinción y una extraordinaria capacidad de superación de la que no somos conscientes. Y esto te hace pensar, ¿quién tiene realmente las limitaciones?

No son personas normales, son extraordinarios!! Y lo mejor, es que todos tenemos la oportunidad de aprender de ellos, sólo hay que estar lo suficientemente cerca.

Belén Díaz de la Cruz.